Cuando nos disponemos a diseñar una secuencia de actividades desde el enfoque flipped classroom, la referencia u objetivos que más usamos son los seis niveles de la taxonomía de Bloom. Así, se establecen una serie de fases de complejidad cognitiva con los que nuestro alumnado demostrará sus habilidades en cada una de ellas. En este sentido, se puede llegar a la conclusión de que la memorización de datos o hechos, si bien es importante, no es suficiente para conseguir objetivos más complejos en el aprendizaje.

Otra posibilidad.

Sin embargo, también podemos tomar como referencia para el diseño de nuestras actividades los niveles de profundidad del conocimiento de Norman Webb. Este proceso tiene como finalidad valorar o conocer el resultado cognitivo partiendo del currículo y tareas de evaluación. Las distintas fases de las que hablamos anteriormente se dividen en:

  • Pensamiento memorístico: En este nivel, las actividades que diseñemos estarán relacionadas con procesos básicos en los que los estudiantes tendrán que recordar o reproducir contentos o habilidades. Algunas de las propuestas en este nivel serían “haz un listado de vocabulario sobre…”, “escribe con tus propias palabras…”, “expón tus ideas sobre…”, “crea un pequeño resumen sobre…”, “destaca los puntos principales de…”
  • Pensamiento de procesamiento. En este punto se requieren procesos cognitivos distintos del anterior que vayan más allá de la reproducción o la respuesta. Aquí es donde los estudiantes compararán o contrastarán ideas, transformarán información o clasificarán conceptos en distintas categorías. En otras palabras, deberán ir más allá de la mera descripción o explicación de hechos recordados. Algunas propuestas serían: “clasifica estos elementos”, “escribe una entrada de blog”, “haz un juego o cuestionario”, “consecuencias de hechos en un periodo determinado”…
  • Pensamiento estratégico. Llegados a este punto, el alumnado deberá llevar a cabo procesos cognitivos más elevados, tales como el análisis o la evaluación. En consecuencia, llevaremos a cabo propuestas en la que se demostrará la aplicación del contenido en distintas áreas para, así, poder llegar a una solución o producto final. Hablamos de la realización de diagramas de Venn, clasificar acciones de los personajes de un libro, preparar una lista de puntos para un debate o elaborar una exposición argumentativa o persuasiva.
  • Pensamiento extendido. Los criterios de evaluación asignados a este punto estarán relacionados con procesos cognitivos superiores tales como la síntesis, la reflexión o la evaluación. Aquí podremos retar a los estudiantes a que lleven a cabo un estudio o investigación con los que resolver problemas reales. Algunas ideas podrían ser: tareas que conlleven varias destrezas cognitivas, resolución de actividades para tomar varios tipos de decisiones, vender una idea, crear gráficas, tablas donde argumenten o razonen información autónomamente…

Al igual que ocurre con la taxonomía de Bloom, también podemos usar determinados verbos cognitivos en los niveles de pensamiento de Norman Webb. He preparado una infografía que resume esta entrada y en cuyas fases podrás consultar los verbos asociados para el diseño de una tarea basada en esta propuesta.