Flipped Learning y HyperDocs, la combinación perfecta – Alberto Grados Mitteenn

Flipped Learning y HyperDocs, la combinación perfecta – Alberto Grados Mitteenn

Gracias, Alberto, por este interesante post que nos mandas desde Perú.

Mi nombre es Alberto Grados Mitteenn, soy profesor de Matemática en el colegio De la Inmaculada – Jesuitas de Lima, Perú; y quería contarles en este breve post sobre mi experiencia en el aula con los HyperDocs y el Flipped Learning en mi curso 2017.

Desde hace mucho estuve en busca de alguna forma de mejorar mi praxis a través de algún modelo o enfoque que me permitiera dejar la cátedra tradicional (paradigma de la instrucción directa) y lograr así hacer más atractivas las matemáticas a mis estudiantes (paradigma de la acción). La tarea se vuelve más complicada si continuamos la cadena de culpar a los maestros de la etapa anterior siempre, y no asumimos la responsabilidad de cambiar y mejorar el aprendizaje de nuestros estudiantes proponiendo nuevas formas de “reconectar” el curso con ellos. Eso lo tenía y lo tengo muy en cuenta, por eso la reflexión, por eso decidí cambiar.

Entre muchas propuestas muy interesantes de aprendizaje basado en proyectos, problemas, retos, competencias, etc.; necesitaba una enfoque que permitiera “aterrizar” alguno de los modelos en el aula. Es así que llegué al flipped learning o aprendizaje invertido. Leí muchísimo al respecto y, para ser honesto, muchas personas han escrito sobre el tema sin el debido fundamento, incluso interpretando de forma errónea el enfoque. Felizmente pude encontrar un buen curso llamado “Flipped Classroom” en la plataforma ScolarTIC, que me permitió tener una idea más clara de lo que es en realidad invertir el aula. Lo culminé y decidí aplicarlo. ¿Qué unidad de aprendizaje sería la elegida? La que seguía, según la malla curricular de 3° de secundaria, era “Funciones Lineales”, así que tomé la decisión: “a invertir las funciones”.

En mi caso, el tema de la tecnología no representa mucho problema, pues desde hace algún tiempo estoy inmerso en el mundo de las Google Apps (Certified Trainer, Certified Innovator, Líder GEG Jesuitas Perú), que recomiendo sobremanera; pero era la primera vez que reestructuraría por completo mis sesiones de aprendizaje. Consciente del cambio pedagógico, inicié la búsqueda de secuencias didácticas más acorde con la propuesta flipped. Consultando con colegas y especialistas en Twitter -la red social más activa en temas de tecnopedagogía, desde mi punto de vista- decidí adquirir un libro que hoy se ha vuelto en mi compañero de todos los días: “The HyperDocs Handbook” de Lisa Highfill, Kelly Hilton y Sarah Landis. Este libro, en realidad manual, es un real “boom” en las escuelas de los EE.UU. y comentado siempre en los congresos de educación asociados a tecnología educativa. Los HyperDocs o hiperdocumentos, si cabe la traducción, son guías digitales que permiten a los estudiantes trabajar de forma independiente y a ritmo propio; así como también una guía para el trabajo en equipo. Además, permiten a los maestros planificar, guiar, dar seguimiento y retroalimentación, valorar y calificar el trabajo de los estudiantes, sin tener que cargar cientos de hojas de papel (paperless class), aprovechando las ventajas de la tecnología en favor del aprendizaje. Pero no solo eso, permiten organizar los recursos tecnológicos en función a una secuencia didáctica innovadora y muy bien organizada: engage, explore, explain, apply, share, reflect, extend; considerando a la evaluación como un contínuo no punitivo sino formador, constructor, parte importante del proceso de aprendizaje.

Justo en esos días, gracias a esta página, me enteré de un curso virtual creado por Jonathan Bergmann, uno de los creadores del enfoque flipped, cuya versión en español tenía como docente a Raúl Santiago, principal promotor del flipped learning en países de habla hispana: “Flipped Learning”; con posibilidad de conseguir una certificación oficial. Evidentemente, hice el curso y quedé más que encantado con todo lo aprendido. Mi visión sobre invertir el aula cambió. Empecé a comprender que lo que realmente se invertía eran los momentos de trabajo personal y en equipo, así como también el uso de las habilidades de pensamiento de orden superior (en equipo) e inferior (trabajo personal); y lo importante que es tenerlo en cuenta al planificar las sesiones.

Ahora, con el poder de los HyperDocs, las posibilidades del Flipped Learning y las Google Apps for Education, tenía todo listo para empezar; y así lo hice. El bimestre pasado, usé el enfoque flipped, por primera vez, con mis estudiantes: promoví el aprendizaje cooperativo, trabajamos un proyecto en paralelo, pusimos pizarras alrededor de todo el salón de clases (7 en total, una para cada equipo de 4 estudiantes) y trabajamos bajo el modelo 1:1 con Chromebooks en el aula. Los resultados: un incremento en el promedio de la promoción (89 estudiantes) en 1,5 puntos sobre 20 puntos y, lo más importante, los alumnos ahora esperan con ansias la clase de matemática.

Los resultados han sido muy motivadores para seguir proponiendo. Ahora estamos aprendiendo Estadística Descriptiva y la clase invertida está sobreentendida como nuestra forma de trabajo natural en el curso. Además, Ciencias se unió a esta idea y estamos planificando trabajar un proyecto, “La genética y las probabilidades”, juntos, invirtiendo la clase.

Espero que mi experiencia pueda servirles de ayuda para mirar el Flipped Learning como una posibilidad real en el aula y a los HyperDocs como un excelente medio para organizar el trabajo.










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